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Yolanda Partida, Hablamos Juntos,(213)743.1556
[En Ingles]
PARA SU DIFUSIÓN INMEDIATA
NUEVO PROGRAMA ABORDARÁ EL TEMA DE LAS BARRERAS LINGÜISTICAS ENTRE PACIENTES Y PROVEEDORES DE SERVICIOS DE SALUD EN DIEZ COMUNIDADES DE LA NACIÓN
Hablamos Juntos - We Speak Together - tratará las desigüalidades en servicios de salud para los latinos
Princeton, N.J., 15 de octubre de 2002 - La comunicación entre los proveedores de servicios de salud y el paciente es de importancia crítica para una interacción de cuidado de salud exitosa. Con el crecimiento de la población latina en los Estados Unidos, la reducción de las barreras de idioma puede desempeñar un papel importante para mejorar el cuidado de salud y la disminución de las disparidades étnicas. the Robert Wood Johnson Foundation (RWJF), una fundación privada, ha otorgado subsidios a diez organizaciones (ver lista adjunta) a través de un nuevo programa, Hablamos Juntos: Mejorando la comunicación entre paciente - proveedor para los latinos, dedicado a desarrollar y validar modelos y sistemas efectivos y económicos para ayudar a los proveedores angloparlantes a que se comuniquen más efectivamente con sus pacientes hispanohablantes. El nombre de "Hablamos Juntos" en inglés es "We Speak Together".
La población hispanohablante reconoce el desafío de hacerse entender con los proveedores de servicios de salud. Para los que no han tenido esta experiencia, se ofrece el ejemplo siguiente: "Imagínese entrar al consultorio y descubrir que a su médico se le olvidó sus audífonos y que no la puede escuchar bien. ¿Qué seguridad puede tener usted, como paciente, de que fue entendido? ¿Qué certeza puede tener su médico de que le diagnosticó y trató correctamente?" pregunta Pamela Dickson, Senior Program Officer (funcionaria superior de programas) de la RWJF. Hablamos Juntos se abocará a desarrollar soluciones creativas para los pacientes hispanohablantes, las cuales esperamos que puedan servir de modelos para otros grupos a la larga."
Según el censo de los Estados Unidos, más de 44 millones de personas hablan un idioma diferente del inglés en el hogar y casi 21 millones tienen poco conocimiento del inglés. La proporción de la población que habla inglés a un nivel menos que "muy bien" aumentó un 39% entre 1990 y 2000. De éstos, más de la mitad son hispanohablantes. Además, la población latina de la nación creció un 57,9% entre 1990 y 2000, pasando de 22,3 a 35,3 millones. Para el año 2050, se anticipa que los latinos constituirán el 25% de la población total estadounidense, duplicando su 12.5% actual.
"Al hablar con los proveedores, sabemos que les resulta más difícil diagnosticar un problema cuando hay una barrera lingüística, y que están más preocupados por los riesgos de complicaciones cuando no conocen la historia médica o los otros tratamientos que el paciente puede estar recibiendo", dice Yolanda Partida, directora del programa nacional Hablamos Juntos, situado en el Tomas Rivera Policy Institute (Instituto de Políticas Tomás Rivera) y afiliado con la Claremont Graduate University en Claremont, California. "También es un problema para el paciente, cuando los proveedores son incapaces de cumplir con sus responsabilidades de consentimiento informado o de explicarle sus opciones y las alternativas de tratamiento disponibles. La incapacidad de hablar inglés, en particular, ha sido asociada empíricamente con una menor búsqueda de servicios de salud y un acceso disminuido a los servicios de salud por parte del paciente. En vista del rápido crecimiento de la comunidad latina, existe una necesidad enorme de desarollar mejores sistemas de interpretación y asistencia para comunicación efectiva y estrategias para lograr que estos servicios estén disponibles a todas las organizaciones de salud en la comunidad."
Los diez proyectos de Hablamos Juntos usarán durante el año próximo sus becas de planificación de $150.000 para diseñar modelos innovadores y económicos para mejorar la comunicación entre paciente y proveedor, incluyendo servicios de intérprete, materiales impresos y señalización. Al terminar exitosamente la fase de planificación, cada localidad tendrá derecho a un subsidio adicional de dos años, de hasta $850.000, para poner en práctica el modelo propuesto.
the Robert Wood Johnson Foundation, con sede en Princeton, New Jersey, es la filantropía más grande de la nación dedicada exclusivamente a la salud y al cuidado de salud. Sus subsidios se dirigen a cuatro categorías de objetivos: asegurar que todos los estadounidenses tengan acceso al cuidado de salud básico a un costo razonable; mejorar el cuidado y los servicios de apoyo para las personas con condiciones crónicas de salud; promover comunidades y estilos de vida saludables; y reducir el daño personal, social y económico causado por el abuso de substancias -- el tabaco, el alcohol, y las drogas ilícitas.
Fundado en 1985, el Tomas Rivera Policy Institute promueve el pensamiento crítico y lúcido sobre temas clave para las comunidades latinas, a traves de investigaciónes objetivas, relevantes al caso político y sus implicaciones para el mejoramiento de la nación.
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